Historias que inspiran: Carlos Martínez de 92 años competirá en el Panamericano Máster en Asunción
A los 92 años, cuando muchos creen que el tiempo invita al descanso, Carlos Onofré Martínez Edery sigue viajando, compitiendo e incluso subiéndose al podio. Nacido el 22 de julio de 1933 en Lima, ingeniero agrónomo de profesión, padre de cuatro hijos, abuelo de doce nietos y bisabuelo de seis, Carlos es hoy un ejemplo vivo de que el tenis de mesa no conoce límite de edades.
Su historia con el tenis de mesa comenzó en 1950, en la Escuela Nacional de Agricultura. “Recuerdo que era difícil que me ganen mis colegas”, dice con una sonrisa que se intuye incluso en sus palabras. Tras años de trabajo en provincias —especialmente en la selva peruana—, volvió a Lima en 1975 y retomó el deporte en el Club Regatas Lima, donde se consolidó como uno de los jugadores destacados de su categoría.
Desde entonces, los números hablan por sí solos: más de 60 medallas entre 2001 y 2024, siempre en podio; oro en el Campeonato Panamericano Lima 2022; Top 8 del mundo en el Mundial de Roma 2024 en la categoría +90; y un 2025 excepcional con 14 medallas. Pero para Carlos, los logros no son lo más importante.
“Este ambiente siempre es grato. Los amigos son sinceros y perduran en el tiempo. Cuando llego al club algo fatigado y termino de jugar, me siento rejuvenecer”.
Carlos no se define como un atleta obsesionado con la preparación física, disfruta del juego, de competir, de bailar, de caminar y de mantenerse activo también desde lo social y lo mental. Su secreto está en la moderación, el optimismo y el amor por lo que hace.
“Mientras haya salud, tiempo y ánimo, hay que seguir practicando este deporte tan lindo y saludable. Es ideal ser moderado en la alimentación e intentar llevar un estilo de vida que incluya un buen descanso. Camino un poco y bailo lo más que puedo”.
Dentro y fuera de la mesa, el tenis de mesa le enseñó valores que hoy definen al movimiento máster: respeto, caballerosidad, amistad y honestidad. “Somos capaces incluso de corregir un error arbitral en nuestra contra”, afirma, convencido de que este deporte no solo forma jugadores, sino mejores personas.
Su mensaje es claro para quienes aún dudan en dar el paso:
“Sigan practicando este maravilloso deporte, que nos brinda salud y alegría de vivir”.
Como comentario final, Carlos insta a las Federaciones Nacionales de todo el mundo a promover la participación de jugadores másters en el tenis de mesa, teniendo en cuenta que es un deporte que puede ser practicado toda la vida: «Los jugadores a partir de la categoría +80 están dando un ejemplo vivo de cariño por el deporte y de una vida sana y llena de alegría.» además, agradece que se puedan tomar en cuenta ciertos factores como la atención en ceremonias de premiación con la debida anticipación, facilidades para estacionar vehículos, horarios adecuados de competencia, posibilidad de reducción del 50% en costos de inscripciones (algo que de hecho la Federación Peruana de Tenis de Mesa ya ha comenzado a hacer) entre otras cosas.

Carlos Martínez compartiendo con amigos del deporte en el Campeonato Mundial de Veteranos en Roma (Italia) 2024. (Foto: Gentileza)
Historias como la de Carlos Onofré Martínez explican por qué el tenis de mesa máster no es solo competencia: es comunidad, longevidad activa y pasión compartida. Cada Panamericano reúne a atletas que, como él, demuestran que la edad no es un límite, sino un valor agregado.
El Campeonato Panamericano Máster Asunción será una nueva oportunidad para escribir historias que inspiran, reencontrarse con amigos de toda la vida y seguir celebrando el deporte que nos une.
Si alguna vez pensaste que “ya no es el momento”, Carlos te responde con hechos:
nunca es tarde para competir, viajar, soñar y disfrutar del tenis de mesa.
Sumate. Viví la experiencia. Sé parte del Panamericano Máster de Tenis de Mesa Asunción.
Para más info contactar al mail secretaria@fptm.org.py o a tu Federación Nacional. Inscripciones abiertas hasta el 18 de enero.

Carlos junto a dos de sus bisnietas que ya se iniciaron en el tenis de mesa. (Foto: Gentileza)
